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SANTA MARIA 2006
En “Prensa” hay un pormenorizado relato de este viaje, escrito por Enrique Gianasso y publicado en la Revista “Escape”.
Se cumplían 10 años del “Mercocycle”, este importantísimo encuentro que organizan los Gauderios do Asfalto en la ciudad universitaria de Santa María, Rio Grande do Sul, Brasil. Desde el año pasado, era un tema recurrente en el grupo el compromiso de concurrir a este evento.
Al desarrollarse durante cuatro días (12, 13, 14 y 15 de octubre de 2006), algunas Águilas no pudieron salir el miércoles 11, por razones laborales. Ello hizo que el grupo tuviera que viajar dividido y algún integrante directamente no pudo asistir.
De todos modos, salimos en la mañana temprano del miércoles y llegamos a Rivera, sin novedad. Descansamos y asistimos a un sensacional asado que nos brindaron por la noche el Dr. Laguzzi y su señora esposa, en su casa.
Rato por demás ameno, con varios trucos disputados y charlas hasta la madrugada.
Mientras tanto, varios de los Innombrables – el grupo joven hermano del nuestro – llegaron a Rivera y se alojaron en el mismo Hotel.
Al día siguiente seguimos viaje vía Rosario hasta Santa María, a la que llegamos pasado el mediodía, en las primeras horas de la tarde.
Parte del camino lo hicimos con los Innombrables, pero luego, al ser ellos más veloces que nuestro Grupo, se adelantaron.
En Santa María y como acostumbran a hacerlo en todas las entradas a la ciudad, nos esperaba el puesto de bienvenida de los Gauderios, donde también aguardaban los Innombrables. No faltaron las “iscas” de carne a la plancha que, con aderezos, ensaladas, pan y bebida, nos permitieron repostar rápidamente y saltearnos el almuerzo.
Nos instalamos en el Hotel en una tarde muy calurosa, por lo que después de una siesta y baño reparadores, fuimos a inscribirnos al predio del Encuentro.
Como siempre disfrutamos del proceso de instalación de stands, preparación de comidas, espectáculo del globo de la muerte y llegada de los motociclistas.
Algunas Águilas brindaron con varias “caipiroscas” que, preparadas por especialistas, son un punto fuerte en la coctelería de estos eventos.
El viernes, asistimos a un almuerzo en Silveira Martins, localidad situada a unos 30 kilómetros de Santa María, en plena sierra y en una tradicional colonia italiana.
El nombre de ese lugar alude a un uruguayo, nacido en Melo y radicado en Brasil, que fue Ministro da Fazenda del Imperio Portugués y primer Gobernador de la Provincia de Rio Grande do Sul.
Una asistencia récord y una muy buena organización de la caravana nos permitieron ir y volver sin inconvenientes.
Festejamos también el cumpleaños de Wile, lo que motivó una reunión con varios uruguayos de los que poblaban el hotel donde nos encontrábamos.
Nuevamente en la noche concurrimos al encuentro, al que asistió una muchedumbre y comenzaron los conjuntos de rock a brindar su música dinámica y atrapante.
El Sábado se desarrolló un almuerzo en el Club de la Fuerza Aérea y después del mismo, asistimos a un espectáculo en la propia base de la Fuerza Aérea ya que el Mercocycle coincide con el aniversario de la mencionada Fuerza.
En plena pista había una infinidad de stands, exhibición de aviones, helicópteros y armamento, a la vez que se desarrollaba un espectáculo de paracaidistas, descenso por soga desde helicópteros y vuelos rasantes.
Se permitía al público subir a los aviones y sacarse fotografías que, en algunos casos, eran proporcionadas por los propios efectivos militares, mediante un pequeño pago.
Mucha gente en el encuentro, paseos por la ciudad, cena principal y entretenimientos en “Ruta 1” - una muy buena y tradicional discoteca - completaron la noche del Sábado.
El Domingo, algunas Águilas partieron bajo lluvia para Bagé, quedándose Juan Cavanna y Ronald Pais, para cumplir algunos compromisos en la ciudad y pensando reunirse en la noche con los demás integrantes. Lamentablemente, una falla eléctrica de la Vulcan de Juan no les permitió salir. El lunes, mientras que Ronald partió muy temprano hacia Bagé, donde se reunió con los demás integrantes del grupo y siguieron de largo hasta Montevideo, Juan reparó la moto y cambió el itinerario hacia Rivera, viajando con los Innombrables.
Nota muy simpática fue que Jorge Tesore, que no había podido acompañarnos, fue a esperarnos a Mariscala donde almorzamos todos juntos y después seguimos viajea la capital.
Llegados todos con alguna pequeña demora en la ruta, pero sin grande contratiempos, nos quedó el sabor de haber asistido a un muy buen encuentro que, una vez más, mostró la categoría y experiencia de sus organizadores.
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