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   GALERIA

JAGUARÃO 2009

   Como no podía ser de otra manera, estuvimos presentes en el 10º. Motofest de Jaguarão (Brasil).

   Esta vez fue diferente porque solamente cuatro de los integrantes de las Aguilas Charrúas podíamos viajar en esa fecha. Felizmente, nuestras señoras tomaron coraje y se decidieron a acompañarnos.

   Eso motivó que buscáramos matizar el Encuentro con paseos por el Balneario Lago Merin.

   Viajamos desde diferentes puntos: dos parejas salieron de Montevideo, otra lo hizo desde Punta del Este y la restante desde Santa Teresa.

     Un primer encuentro fue en Minas y el segundo en José Pedro Varela. Desde allí hicimos una escala en Treinta y Tres y finalmente arribamos al Hotel Laguna Merin.

     Un lugar muy tranquilo con buenas instalaciones y buen servicio en el Hotel. El único inconveniente es tener que hacer 20 kilómetros cada vez que se quiere ir al encuentro o a Río Branco.

     El Motofest no tuvo mayores sorpresas y se repitió lo visto en ediciones anteriores. Nos quedamos con pena de no poder ver las acrobacias del equipo de Alto Risco, pero esperamos casi una hora sin que nadie informara adecuadamente cuando se producía el comienzo. Nos cansamos de esperar y nos fuimos. Supongo que a algunas personas más le pasó lo mismo. Un detalle a corregir por la organización.

     En la plaza de comidas era imposible conseguir asiento, por lo que optamos la primera noche por comer en otro lugar y luego ya pasamos a hacerlo en Rio Branco donde hay un servicio gastronómico que viene mejorando mucho, seguramente a impulso de las actividades de los free shops.

   A estos no faltó la visita de las damas, como no podía ser de otra manera.

   Fuimos a la playa en la Laguna Merin y también disfrutamos las piscinas del Hotel. El Sábado a mediodía se hizo infaltable el partido de truco con el aperitivo.

   El domingo a media mañana emprendimos el regreso, sin registrarse ningún inconveniente que nos pudiera empañar el disfrute del viaje.

     Como ya dije, a pesar de que no todos pudieron viajar, nos sentimos acompañados en todo momento por las otras águilas que, vía celular, estuvieron siempre presentes y junto a nosotros.

     Las esposas acompañaron todo y reinó un excelente clima de amistad en el grupo, realmente creo que debemos darles una excelente calificación porque se la ganaron. Quedó flotando el peligro del precedente, porque a las damas les gustó tanto que tal vez decidan “anotarse” para más de un viaje en el futuro.